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Escrito por Administrator   
viernes, 20 de febrero de 2009

 

 

Existen numerosas relaciones del equipo mínimo necesario para la fabricación de cerveza “todo grano” en casa.

Un listado del equipo necesario sería:

• Macerador.
• Fermentador.
• Olla de cocción grande.
• Una balanza
• Termómetro (ojo, hasta 100ºC, no vale el del botiquín)
• Probeta y densímetro (opcional en el primer lote)
• Cacharrería varia (cazos, embudo, colador, etc.)
• Botellas o Barril.
• Colocador de Corcho latas.

El macerador es donde se va a meter la malta con el agua caliente y donde va a estar una hora. Debería mantener la temperatura en la medida de lo posible durante la maceración, con la mínima pérdida posible. Tiene que tener una
capacidad mínima del orden de los 18/20 litros. También necesitas una manera de sacar el mosto y dejar el resto del bagazo. Una alternativa puede ser una hielera de camping, o directamente en una olla u otro recipiente, para ser la primera vez tampoco hay que complicarse demasiado la vida.
Para sacar el mosto es recomendable antes de la salida del liquido contemos con un especie de filtro, en este podemos utilizar un tramo de cobre, en este les hacemos unos agujeros o marcas con una segueta

 

 

 
 
El fermentador es donde se introduce el mosto(es el producto resultante de los azucares extraídos del macerado) y se le inocula la levadura (pitch) para que haga su trabajo. Tiene que tener unas dimensiones algo superiores del lote que quieras sacar, es decir, como queremos obtener unos 20 litros de cerveza, sería aconsejable un fermentador de, como poco, 25 litros. El tipo de recipiente puede ser un garrafón de agua de esos de los dispensadores, una garrafa o, mejor, un cubo de polipropileno de uso alimenticio, de esos del tipo de la pintura. Al fermentar, la levadura produce alcohol y CO2, el gas debe escapar, o si no reventaría el fermentador, de modo que hay que dejar una salida de gases, pero que no permita la entrada de bacterias, esto se consigue con “airlocks”, si bien puedes hacer uno con una manguera que salga de la tapa del fermentador  y cuyo extremo esté introducido en una botella con agua o también con un globo pinchado con una aguja.

 

                                     

 

 

   CUBETA                    AIRLOCK                                              GARRAFONES

 

 

La olla es fundamental, en ella se echa el mosto y se hierve con el lúpulo. El volumen, pues eso, para un lote de 20 lts debe ser del orden de los 30 lts, ya que parte del líquido se evapora, cuando hierve hace espuma y se puede salir, etc.
Es aconsejable que tenga tapa, ya verás porqué. Según las dimensiones y las de tu cocina es posible que también
necesites un quemador . El material de la olla… para una vez es absolutamente intrascendente, puede
ser de aluminio, de acero, de hierro, de chapa, de cobre, etc. Lo mismo da. A la larga sí hay algunos materiales que no
son nada recomendables, siendo el mejor el acero inoxidable (caro con ganas) y el aluminio (mucho más asequible).
Podrás leer u oír que el aluminio es pernicioso, y no digo yo que no, pero lo que es indudable es que el mosto
caliente con pH bajo produce la oxidación del aluminio, creando una pátina superficial del óxido de aluminio
completamente insoluble, y que evita el contacto del mosto con el aluminio.

 

La balanza te va a hacer falta para pesar el lúpulo, el grano si te viene sin pesar y el azúcar de carbonatación. Lo ideal
es que tenga precisión de gramo, pero con que sea de 10 g ya va bien.

El termómetro es de vital importancia en el macerado, necesitas uno de alcohol que alcance hasta los 100º C.

La probeta y el  hidrómetro o densímetro,
  te serán de gran utilidad para conseguir afinar los perfiles de cerveza,
Un hidrómetro o densímetro, mide la diferencia de densidad entre el agua pura y agua con azúcar disuelta. A mayor cantidad de azúcar disuelta mayor será la flotabilidad del instrumento. El hidrómetro se usa para medir el progreso de la fermentación a través de una de sus características, la atenuación. Atenuación es la conversión del azúcar en alcohol (etanol) a través de las levaduras. El agua tiene una densidad de 1.000. Las cervezas normalmente tienen una densidad entre 1.015 y 1.005. Los champagnes y licores pueden tener densidades menores a 1.000, porque contienen gran cantidad de alcohol, el cual tiene una densidad menor a 1.000. Las lecturas de los hidrómetros están estandarizadas a 15°C (59°F). La densidad varía con la temperatura, por lo cual para obtener mediciones correctas, es necesario corregir la lectura a través de tablas diseñadas especialmente para ello.
Un hidrómetro es un instrumento muy útil en manos de un cervecero que sabe que es la densidad del mosto y porqué es importante medirla. A menudo las recetas dan como dato las densidades iniciales y/o finales (en inglés O.G. – Original Gravity y F.G. – Final Gravity) para describir mejor la cerveza al lector. Para una levadura promedio, puede estimarse que la densidad final debe estar entre ¼ y 1/5 de la densidad inicial. Por ejemplo, una cerveza con una densidad inicial de 1.040 debería terminar mas o menos en 1.010 (o menos). De todos modos, un par de puntos mas o menos de ese valor es normal.
Es necesario enfatizar que la densidad final no debe ser tomada como objetivo. El objetivo debería ser hacer una cerveza de buen sabor. El hidrómetro debería servir al fabricante de cerveza como una medida del progreso de la fermentación. El cervecero solo debería preocuparse, si por ejemplo obtiene una lectura de la mitad de la densidad primaria en lugar del ¼ ó 1/5 habitual cuando se supone que terminó el proceso de fermentación primaria. La preparación adecuada de la levadura, debería evitar este problema.
A veces, los principiantes cometen el error de revisar la densidad demasiado seguido. Cada vez que se abre el fermentador, se corre el riesgo de contaminación a causa de los microorganismos provenientes del aire. Revise la densidad del mosto antes de agregar la levadura, y no lo toque mas hasta que el burbujeo se detenga. Revisar la densidad entre estos dos puntos, no va a cambiar nada excepto aumentar el riesgo de contaminación. Además, cuando vaya a medir, siempre saque una muestra de mosto para hacer la prueba. Nunca sumerja el hidrómetro directamente en el mosto. Utilice una manguera correctamente esterilizada para extraer una muestra y no la vuelva a agregar al mosto una vez finalizada la prueba. En lugar de ello puede aprovechar para probarla y ver a que sabe. Debería tener gusto a cerveza, si bien probablemente se sienta una sabor acentuado a levaduras.
Mas abajo se muestra la tabla de corrección del hidrómetro. Como se ha dicho, los hidrómetros están calibrados a 15° C. Todos los valores de densidad mencionados en textos y recetas están referenciados a esa temperatura, por lo cual es importante aprender a efectuar estas correcciones. Lo que se debe hacer es medir la densidad del mosto, tomar la temperatura y sumar o restar el valor de corrección proveniente de la tabla en función de la temperatura medida.
Por ejemplo:
Si la temperatura de la muestra es 42,5 °C y la densidad es 1.042, el delta G que se le deberá sumar estará entre 0,0077 y 0,0081. Redondeando al tercer decimal, tendremos un valor de 0,008, lo que sumado a 1.042, nos dará 1050 que es el verdadero valor corregido a como si ya temperatura del mosto fuese 15° c
 

                                 

Botellas  porque en algún sitio habrá que echar la cerveza. Lo ideal es que sean botellas de cristal
ámbar que hayan contenido cerveza, pero también valen las verdes y transparentes… que hayan contenido cerveza,
esto es porque están fabricadas para soportar la presión. Ahora bien, si no te quieres gastar los cuartos en un tapador
(todavía) deberás acopiar dos tipos de botellas: litronas con tapa a rosca y botellas con tapón cerámico tipo casera
(grolsch, altenmunster y demás, que de vez en cuando están en los súper). Una recomendación, conforme vacíes las
botellas de su contenido original, te conviene enjuagarlas generosamente con agua del grifo, de modo que no salgan
luego cosas con pelos en el fondo que son muy difíciles de quitar.

Colocador de corcho latas Son mucho mejores los de banco, pero también más caros. Si estás probando a ver si esto de gusta, también puedes pasar del chapador y emplear botellas con tapón “flip-top” (tipo casera o grolsch) o con tapón de rosca.

Modificado el ( miércoles, 25 de febrero de 2009 )